El primer cursillista de Amatitlán es Jorge Alfredo Orellana, del cursillo No. 19, quien recibió la invitación de Gerardo Dohgerty de la Capital, el mismo Alfredo invitó a Eufrasio de Jesús Samayoa Vasquez (Don Bacho) para el cursillo No. 23, que se llevaría a cabo del 23 al 26 de mayo de 1968, diciéndole más o menos sí: “Vos Bacho he visto que sos muy fervoroso y te quiero invitar a un Cursillo de la Iglesia Católica” como Bacho trabajaba con Alfredo le dijo: “Bueno, si usted me da permiso pues esta bueno”

Después para el cursillo no. 24 Alfredo invito a Rodrigo Perea Morales (QEPD), que se realizó del 19 al 21 de julio de 1,968. Luego vino el Cursillo No. 27 al que invitó Rodrigo a Guillermo Santamarina (QEPD) que fue del 31 de enero al 02 de febrero de 1,969.

Del 13 al 16 de marzo de 1,969 se realizó el cursillo No. 29 y el hermano Rodrigo mandó a otros 2 candidatos, siendo ellos Federico Mirón Cáceres y Roberto Días Samayoa (QEPD) a partir de entonces se inicia la búsqueda de otras posibilidades que marcarían el auge de los Cursillos en Amatitlán.

Pero se quiere dejar constancia, que como es de suponerse, Rodrigo tenía que haber pensado en su esposa y fue así como nuestra hermana, Alicia Peralta Aguilar de Perea (QEPD) vivió el Cursillo No. 11 del 06 al 09 de agosto de 1,970.

Luego cada esposo envió a su pareja, así: Guillermo a Marta y Alfredo a Amparo, quienes fueron al Cursillo No. 12 del 03 al 06 de diciembre de 1,970, al año siguiente Lico envió a Aida al Cursillo No. 13 que fue del 28 al 31 de marzo de 1,971.

Siendo entonces que Marina buscó a alguien más, teniendo entendido que fue a María de Pineda quien siguió en antigüedad, esposa de Germán Pineda, y él vivió posteriormente el Cursillo No. 1 de Escuintla, después de la esposa.

Los hermanos formaron su reunión de Grupo que se llamó San Juan y las hermanas también formaron su reunión El Rosario. Prácticamente ambos grupos eran formados por 6 hermanos y 6 hermanas.

Ambos grupos se reunían en Amatitlán, en la cual después de su dinámica propia de la reunión planificaban la ida a la capital para participar en la ultreya que se realizaba en la Casa Arzobispal de la 6 calle, entre 7 y 8 avenida zona 1.

Esta es la historia que se puede contar por el hermano Bacho Samayoa.