Fue alrededor de 1970 siendo cura Párroco Monseñor Juan Factor Muñoz cuando se dio la participación de los primeros hombres al cursillo.
Aunque fue Delfino Gómez quien participo en el cursillo No. 7 de la Arquidiócesis, se reconoce como el primer cursillista enviado por la parroquia a José Manuel Girón. Quien participo en el Cursillo No. 34. Luego fueron 7 hombres al Cursillo No. 37 y las esposas de estos primeros 8 fueron al Cursillo No. 17 de mujeres cuando todavía se celebraban en la posada Belén en Antigua Guatemala. Estos primeros hombres y mujeres eran del casco urbano y de la Aldea Lo de Silva, luego al Cursillo No. 38 de hombres fueron los primeros de las aldeas Los Mixcos y Plan Grande. De aquí se extendieron a Sanguayabá, la Concepción y otras aldeas.
Se realizaba una especie de ultreyas los días sábados, por la noche en la que participaban hombres y mujeres, pero no había un esquema definido. No se daban rollos sino una especie de catequesis que impartía el párroco al pequeño grupo que venían a caballo o a pie porque no había transporte por la falta de carreteras a las aldeas a excepción de los Mixcos que contaba con la carretera que de Palencia conduce a San José Pinula. Y no había pretextos para no asistir, como los que ahora tomamos algunos dirigentes.
Sin embargo, el MCC se estancó como tal y no fue hasta los años 80 cuando llego providencialmente un predicador un poco malcriado en sus charlas, porque hablaba claro, a ponerse a las órdenes del párroco Juan Factor Muñoz. Él venia de Xela y le dijo al párroco que quería traer los cursillos a Palencia. Y sorpresa para él porque el primer hombre a quien le hablo de esto ya había hecho cursillo, y despertó el interés de los que estaban apagados y realizo una especie de Precursillo para llevar más hombres y mujeres y formar la cimiente del Movimiento como lo conocemos ahora.
Se participó en buen número de hombres a los cursillos 84 y 87 en el año de 1982 y él fue parte del equipo gracias a que los dirigentes de la capital lo conocían él era Juan Bauer de recordada memoria quien le dio un fuerte impulso al movimiento y de ahí surgieron los primeros Dirigentes de Equipos de cursillos. Al mismo tiempo que se participó, paralelamente con fuerza en los cursillos de mujeres.
Él fue el Coordinador del cursillo No. 84 y llevo como vice director espiritual a Monseñor Juan Factor Muñoz para que abriera la participación a los laicos realizando las primeras ultreyas como tales e inicio la escuela de Dirigentes en la Comarcal de Palencia. De ahí surgió la idea del Secretariado Arquidiocesano de formar Equipos con dirigentes de las Comarcas formados en las escuelas comarcales. Ya que los primeros dirigentes de las Comarcas asistían a la Escuela en casa de Cristiandad.
Los Cursillos estaban divididos en Comarcales y de la Capital a los que asistían los dirigentes de experiencia de la capital hasta que fueron surgiendo Dirigentes de las Comarcas. Muchos Palencianos asistieron a los cursillos con Amatitlán, Antigua, Villa Nueva, Chiquimulilla y Cuilapa.
Más adelante se unieron los cursillos de Comarca con los de la Capital para lograr que fueran más heterogéneos especialmente con los de la capital, se llamaron simple y sencillamente Cursillos de la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala.
También se crearon los Encuentros Comarcales, que eran las Ultreyas Arquidiocenas de esos días ya que se realizaban en forma rotativa en las comarcas de Amatitlán, Antigua, Cuilapa, Chiquimulilla, San Raymundo, Palencia, Villa Nueva, Petapa y la capital. Y como sabemos se fueron creando más comarcas como San José Pinula, Bárcena, Milpas Altas, El chato, etc.
Palencia sufrió mucho desgaste cuando se crearon las parroquias de Jesús Resucitado en la aldea El Paraíso, porque se alejaron muchos dirigentes de las aldeas que conformaron esa parroquia como Los Tecomates, el Sacabastal y el Paraíso. Más adelante se creó otra cuasi parroquia en la aldea La Concepción que se formó con varias aldeas en las cuales había muchos dirigentes del MCC y que se alejaron del mismo como Sanguayabá, Primera Joya y la Concepción, por pertenecer ahora a su nueva parroquia.
Hoy es un reto para la comarca motivar la creación de esas dos nuevas comarcas para rescatar el potencial de dirigentes de las mismas: El Paraíso y la Concepción.
